PETER PAN
Hace algún tiempo escuché una cosa en la radio que me hizo cierta gracia.El locutor en cuestión (Alfredo Díaz) leía una serie de hechos que demostraban que te estabas haciendo mayor. La única cosa que recuerdo de aquello es que "te haces mayor cuando tus ídolos futbolísticos y/o cinematográficos son más jóvenes que tú".Y ese momento ha llegado. Como ejemplos baste nombrar a Scarlett Johanssen o a Messi, el jugador argentino del Barça.
Pero no sólo esas cosas te hacen más mayor, sino que hay un gran número de acontecimientos que van cambiando tu vida. Aún recuerdo con total claridad, como dice la gente “como si fuera ayer”, cuando fuimos de vacaciones toda la familia a Canarias con unos amigos de mis padres y de sus hijas. Pues bien, hoy esas niñas –que para mi siempre serán unas niñas- están casadas y tienen dos hijos cada una. Otro ejemplo claro es el de Chechu, el primo de uno de mis cinco lectores –Curto-. Joder, cuantas cosas puedo contar de Chechu: las collejas que le dábamos y nos daba mientras ensayábamos en el coro del colegio; en una de nuestras acampadas en Barco de Ávila recuerdo intentar guiarle por el angosto camino que llevaba a nuestras tiendas de campaña ya que llevaba una tremenda borrachera, o en esa misma ocasión, la mítica frase que pronunció al meterse en el río totalmente pedo: “los tengo cuadraos”....Pues hoy el mítico Chechu está casado y tienen un hijo…¡Dios mío, pobre niño!.
Y así, podría seguir poniendo muchos ejemplos: que se case tu propio hermano, que tus amigos se vayan de la ciudad en la que habéis crecido todos juntos, que te encuentres con compañeros del colegio que van con un traje que les hace parecer diez años más mayores (aún recuerdo el trauma que me supuso encontrarme con Alfonso o Rafa o Afro totalmente trajeados, cuando yo sigo vistiendo como un adolescente: pantalón vaquero, camiseta, sudadera y zapatillas de deporte), o compañeros del colegio que con tú misma edad se han casado, tienen hijos e incluso un trabajo fijo (cosa que no quiero tener pero que la necesito urgentemente –¿contradictorio verdad?). Creo que nos hacemos mayores.
Cuando eres niño haces apuestas con tus amigos para ver quién se echa novia primero, el tiempo pasa y las novias también. Después, apostamos para saber quién perdería la virginidad antes…eso también pasó (para uno mucho antes que para otros). Y ahora…ahora es el final. “Game over” que dice un amigo de Piter.
En la última reunión de amigos a la que acudí (circunstancia muy extraña y excepcional para mí ya que si buscáis en el diccionario la palabra “antisocial” aparece mi foto), hicimos una apuesta en la que tratábamos de adivinar quién se casaría antes. Y lo peor de todo es que yo voté ¡por mi mismo!. ¡Con dos cojones!. ¡¿Quién dijo miedo?! (creo que esta valentía no es tal, sino que más bien se trata de una venganza familiar por que esta misma apuesta la realizamos en las bodas de plata de mi tía Eloisa, refiriéndonos a en qué orden nos casaríamos los primos y yo quedé en último lugar (¡y somos 23 primos!)…, creo que tengo primos de 14 años que aparecían en el ranking por encima de mí).
El tiempo pasa, se nos cae el pelo, nos salen canas, nos comienza a crecer la barriga, convirtiéndonos en “hombres pera”…pero seguimos siendo los mismos…nos encanta el fútbol, comer chucherías, jugar con las videoconsolas, tirarnos pedos y eructos delante de nuestros amigos (como dice Curto “más vale perder un amigo que una tripa”), y hablar de cosas sin ninguna trascendencia…de cosas divertidas que has visto en la tele, que has oído en la radio… Somos niños atrapados en estos cuerpos cambiantes que nos hacen parecernos cada día más a nuestros padres.
He dicho.
¡Va por ti Rubenek!

plewxevzs referenció
adult videos
zfoqdqkkko tjgsffcsu vdmtcaucug cafkstgyk ayaugma ggfhajxigw sstykaw
29 Diciembre 2006 | 08:40 AM